Corona de la Almudena

#Postres y dulces 03 noviembre 2017

Cuenta la tradición que los cristianos de la Villa, preocupados por proteger sus ornamentos religiosos, ocultaron la imagen de la Virgen de la Vega, que se veneraba en la Iglesia de Santa María de la calle Mayor, cuando comenzaron a llegar los musulmanes a la ciudad en torno al siglo VIII. Cuando el monarca, Alfonso VI de León, reconquista la ciudad de Madrid en el año 1085 y consagra nuevamente al culto católico la Iglesia de Santa María (ya que ésta había sido convertida en mezquita) los cristianos comienzan a buscar con fervor la talla escondida de la Almudena, pero no tienen suerte.


Según prosigue la historia, el rey Alfonso VI había pedido a los madrileños una semana de plegarias para lograr que, mediante la participación divina, la talla de la Virgen a la que tanta devoción tenían, apareciese. Lo cierto es que llevaban ya 6 días de rogativas cuando, aquel 9 de noviembre de 1085, se obró el milagro.


Cuenta la tradición que el rey junto al obispo Bernardo de Agen encabezaban la procesión que se dirigía hacia la Cuesta de Vega y una vez allí, observaron como la muralla se derrumbaba estrepitosamente para descubrir una especie de hornacina que guardaba la imagen de la Virgen. Junto a ella, se conservaban los dos cirios con los que había sido escondida hacía 370 años.



Debido a que el lugar del hallazgo era “la Almudayna” o fortaleza amurallada, la talla tomó ese nombre al que el monarca le añadió la realeza pasando a ser llamada Santa María la Real de la Almudena.


Existen otras versiones sobre el hallazgo de la talla, como una que tiene como protagonista a una mujer llamada María u otra que protagoniza el mismísimo Cid. Incluso hay otra versión que apunta a que sería el mismo monarca Alfonso VI, quien, guiado por una intuición, mandase derruir parte del lienzo de la muralla y hallase la talla de la virgencita.


Sea como fuere, todos los 9 de noviembre, Madrid celebra la fiesta de su patrona la Virgen de Almudena o Nuestra Señora de la Almudena y las pastelerías se llenan de una rosca similar al roscón denominada ‘Corona de la Almudena’, pero ¿cómo surgió este dulce?


UN POSTRE PARA LA PATRONA DE LOS PASTELEROS


Corría el año 1978 cuando el gremio de los pasteleros de Madrid, decidían convocar un concurso para que su patrona tuviese un dulce acorde a su importancia. No era lógico que, si San Isidro tenía sus rosquillas y San Antón sus panecillos, la patrona de la ciudad careciese de dulce castizo.



El concurso se convocó y el dulce ganador resultó ser una rosca dulce similar en su forma y relleno al Roscón de Reyes y que recibía el nombre de Corona de la Almudena. Los autores de este dulce tan castizo, según narran los antiguos pasteleros, fueron tres directivos del gremio pastelero: Pedro Blanco, pastelero vallecano, y sus colegas ya fallecidos Víctor Sanz y Francisco Sobrino.


Aunque la Corona de la Almudena se asemeje al roscón, solo lo hace en apariencia puesto que ésta no lleva en la masa ralladura de limón o naranja, ni agua de azahar. Tampoco se le coloca en el interior haba o figurita, ni se la decora con frutas escarchadas.


La corona a diferencia del roscón, es pequeña y siempre va rellena de trufa, nata o crema y puede tener varias capas de bollo. Una vez amasada se le añade un almíbar preparado con agua, azúcar y zumo de naranja. Lo que le da su nombre, es la corona de cartón que le colocan los pasteleros y que hace referencia a la corona de Nuestra Señora de la Almudena.


CORONA DE LA ALMUDENA


INGREDIENTES


Masa madre


•130 gr. de harina de repostería


•10 gr. de levadura prensada fresca


•70 gr. de leche entera


•½ cucharadita de azúcar



Masa


•70 gr. de leche entera


•70 gr. de mantequilla a temperatura ambiente


•120 gr. de azúcar


•2 huevos


•20 gr. de levadura prensada fresca


•450 gr. de harina de fuerza


•1 pellizco de sal



Crema pastelera


•500 gr. de leche entera


•110 gr. de azúcar


•10 gr. de azúcar vainillado


•50 gr. de harina de repostería


•4 huevos


•2 yemas de huevo



Decoración


•1 huevo batido para pintar


•150 gr. de almíbar


•Mermelada de albaricoque o jalea de manzana para pincelar


•Nata montada


•Unas guindas o bombones


PREPARACIÓN


Masa madre


1.Ponga todos los ingredientes de la masa en el vaso y programe 15 seg/ vel 4. Retire la masa del vaso y forme una bola. Introdúzcala en un bol y cúbrala con agua templada. Cuando flote y doble su volumen, estará lista.



Masa


2.Sin lavar el vaso, ponga todos los ingredientes de la masa y, por último, la masa madre. Mezcle 20 seg/vel 4 y, a continuación, amase 3 min/Espiga  . Deje reposar dentro del vaso hasta que la masa salga por el bocal.


3.Con la espátula, baje la masa hacia el fondo del vaso y amase de nuevo 1 min/Espiga .


4.Vierta la masa sobre una superficie espolvoreada con harina (es una masa blanda). Dele forma de bola alisándola bien y forme la corona introduciendo los dedos en el centro y abriendo la masa de modo que el agujero central sea bien grande. Colóquela en la bandeja del horno forrada con papel e hornear o lámina de silicona. Deje reposar hasta que doble su volumen. Mientras tanto, prepare la crema pastelera.



Crema pastelera


5.Ponga todos los ingredientes de la crema pastelera en el vaso y programe 7 min/90º/vel 4 y a continuación 5 seg/vel 9. Vierta la crema en una manga pastelera con boquilla lisa o rizada y deje templar.



Montaje y decoración


6.Precaliente el horno a 200 º


7.Cuando la corona haya doblado su volumen, decórela con parte de la crema pastelera y píntela con huevo.


8.Hornee (a 200º) durante 20 – 25 minutos (si ve que se dora demasiado, cúbrala con papel de aluminio pasados los primeros 10 minutos).


9.Cuando la corona está fría, córtela por la mitad en sentido transversal, pincélela con almíbar y rellénela con la crema restante. Finalmente, dele brillo pincelándola con mermelada de albaricoque o jalea de manzana y decórela con 3 ó 4 rosetas de nata montada coronadas con guindas en almíbar o bombones. También puede poner en el hueco central una corona de cartulina dorada.